Si has sufrido lesiones en un accidente, podría ser solo cuestión de tiempo para que comiences a enfrentar problemas financieros. Los problemas ocurren no solo por las facturas médicas, sino también por el tiempo que pasa una persona sin trabajar.
Para darle valor al caso de tus lesiones personales, hay que tomar en cuenta distintos factores. Sin embargo, al revisar, no existen lesiones iguales o accidentes idénticos, por ellos, las pólizas de seguro son las que desempeñan un papel fundamental. ¿La motivación? No tener ellos que cargar con toda la carga económica de la persona.
Daños económicos
Los daños económicos son el componente más directo y claro del valor de tu caso de lesiones personales. Se trata de las pérdidas financieras objetivas y verificables en las que has incurrido, y que seguirás incurriendo en el futuro, debido a tu lesión. Algunos elementos a tomar en cuenta:
Facturas médicas
Tu tratamiento médico constituye la columna vertebral del valor de tu reclamo por lesiones corporales. Por lo general, cuanto más grave y extenso sea el cuidado médico que recibas, mayor será el valor de tu caso. Por ejemplo, un reclamo que implique una cirugía de emergencia, una semana de hospitalización y meses de terapia física exigirá inherentemente una compensación mucho mayor que una lesión que solo requirió una única visita a la sala de urgencias.
Además, hay que tomar en cuenta las atenciones que necesitarás a futuro por la lesión o condición con al cual hoy quedas.
Salarios perdidos y disminución de la capacidad de ganancia
Si tus lesiones te impiden asistir al trabajo durante semanas o meses, tienes derecho a reclamar la pérdida de tus ingresos. Esto se calcula con base en tu tasa de pago estándar, el promedio de horas trabajadas y cualquier bono o comisión que hayas dejado de percibir.
La situación se vuelve significativamente más seria si sufres una discapacidad permanente que te impida regresar a trabajar por completo o que te obligue a aceptar un empleo peor pagado. Calcular esta disminución de la capacidad de ganancia a menudo requiere que tu abogado de confianza proyecte lo que habrías ganado y estás dejando de percibir.
Daños no económicos
A diferencia de los daños económicos, calcular las pérdidas no económicas no es una tarea sencilla. Este concepto engloba aspectos como el dolor y el sufrimiento, ya que busca compensarte por el impacto intangible y emocional que te dejó el accidente.
No existe una fórmula legal fija para calcular los daños por dolor y sufrimiento. Por ello, algunos elementos que se toman en cuenta son:
- Dolor físico y malestar continuo.
- Ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático (TEPT).
- Pérdida del disfrute de la vida.
- Cicatrices permanentes o desfiguración física.
Para maximizar esta parte del valor de tu acuerdo por lesiones personales, es necesario que documentes tus dificultades diarias desde el dolor, hasta los instrumentos de apoyo psicológico que necesitas.
El umbral de lesiones graves
Si tu lesión es el resultado de un accidente automovilístico, debes superar primero el obstáculo del «umbral de lesiones graves» antes de poder demandar por dolor y sufrimiento. De acuerdo con la Sección 5102 del Capítulo 28, Artículo 51 de las Leyes Consolidadas de Nueva York, una lesión grave incluye:
- Muerte o desmembramiento.
- Desfiguración significativa.
- Una fractura (hueso roto).
- Pérdida de un feto.
- Pérdida permanente o limitación consecuente del uso de un órgano, miembro o función corporal.
Dado que Nueva York sigue el sistema de seguro sin culpa, tu propia póliza de seguro de auto cubrirá tus facturas médicas y una parte de tus salarios perdidos a través de la Protección contra Lesiones Personales (PIP), sin importar quién haya causado el accidente.
Si tu lesión no entra en estos criterios tan estrictos, el monto de tu compensación por lesiones podría depender únicamente de lo que cubra tu seguro sin culpa.
Negligencia contributiva
De acuerdo con la doctrina de negligencia contributiva que se aplica en Nueva York, puedes solicitar una indemnización incluso si tuviste parte de la culpa en el incidente. El cálculo de los daños por lesiones personales en este escenario dependerá de tu porcentaje específico de responsabilidad.
Ejemplo: Si los daños totales de tu accidente ascienden a $100.000 mil dólares. Puede que por ir a un exceso de velocidad se te asigne un 20% de responsabilidad en el choque, con lo cual, se te deberá dar $80.000 mil (80%) de compensación. Incluso, teniendo el 90% de la culpa, te corresponden el 10% de los daños.
Condiciones médicas preexistentes
Si los liquidadores de seguros descubren que tenías una lesión de espalda previa o una enfermedad discal degenerativa antes del choque automovilístico, argumentarán que tu dolor actual es una continuación de un problema antiguo y no el resultado de la negligencia de su asegurado. Sin embargo, la respuesta a si las condiciones preexistentes afectan negativamente un acuerdo por lesiones personales no es un «sí» automático.
La regla del «cráneo de cáscara de huevo» (eggshell skull rule) de Nueva York dicta que el demandado debe aceptar al demandante tal como se encuentra en el momento del accidente. Por lo tanto, si tenías una condición preexistente que estaba inactiva, estable y completamente asintomática, y el accidente repentinamente la agravó, empeoró o reactivó, la parte culpable es legalmente responsable de las consecuencias. Por eso tener una cronología médica completa, ayuda muchísimo en estos casos.
Límites de las pólizas de seguro y empresas demandadas
Aunque tengas un caso de libro con millones de dólares en daños demostrables, tu compensación real puede chocar contra un muro infranqueable según los recursos financieros disponibles para pagar el reclamo. Esto se debe a que, por lo general, vas a cobrar el dinero de una póliza de seguro y no directamente de la cuenta bancaria personal del demandado.
Límites de las pólizas de seguro
Cada póliza de seguro tiene un tope, y en Nueva York, la cobertura mínima obligatoria de responsabilidad civil por accidentes de auto puede resultar insuficiente en muchos casos. Actualmente se sitúa en $25,000 por lesiones corporales a una persona, $50,000 por lesiones corporales a dos o más personas y $10,000 por daños a la propiedad.
Si sufres una lesión grave que requiere $200,000 en atención médica y el conductor culpable solo cuenta con la póliza mínima de $25,000, recuperar los $175,000 restantes puede ser increíblemente difícil, a menos que cuentes con una cobertura complementaria para conductores sin seguro o con seguro insuficiente (SUM, por sus siglas en inglés) en tu propia póliza de auto.
Demandados comerciales vs. particulares
La ecuación cambia considerablemente si sufres una lesión por culpa de un vehículo comercial —como una camioneta de entregas de Amazon, un autobús de la ciudad o un camión de construcción— o bien dentro de las instalaciones de una gran empresa, como una cadena de supermercados. Esto se debe a que las entidades comerciales suelen contar con pólizas de seguro complementarias (pólizas sombrilla) multimillonarias, lo que le permite a tu abogado exigir el valor total y real de tus daños.

La solidez de tus pruebas y tu credibilidad
Las compañías de seguros generalmente resuelven los reclamos mediante acuerdos solo cuando sus equipos legales se dan cuenta de que ir a juicio les costará mucho más dinero. Por lo tanto, la capacidad de negociación que tenga tu abogado dependerá en gran medida de las evidencias recopiladas:
- Un informe policial imparcial: El informe de un oficial de policía que asigne claramente la culpa o que incluya una multa de tránsito para el otro conductor es una herramienta increíblemente poderosa.
- Documentación médica: Ir directamente al médico o al hospital inmediatamente después de un accidente deja un rastro documental indiscutible en forma de registros médicos creíbles. Quienes esperan, suelen ser castigados con menor indemnización.
- Grabaciones de cámaras de seguridad y dashcams: Las pruebas en video funcionan sumamente bien para eliminar la dinámica de «su palabra contra la tuya».
- Tu credibilidad personal: Si un caso llega a juicio, tu honestidad juega un papel clave. Recuerda que los tribunales favorecen a los demandantes que se muestran honestos, consistentes y con los que el jurado se puede identificar. Si exageras tus lesiones o te contradices en tus declaraciones, el valor de tu demanda por lesiones personales puede desplomarse en un instante.
¿Qué disminuye el valor de un reclamo por lesiones?
Si deseas proteger tu posible acuerdo, debes evitar ciertos errores comunes que las compañías de seguros buscan activamente para devaluar tu reclamo. Estos incluyen:
- No seguir las recomendaciones médicas: Si tu médico te prescribe terapia física tres veces por semana y faltas a la mitad de las sesiones, el liquidador de seguros afirmará que estás inventando el dolor o que no estás haciendo nada para mitigar tus lesiones de forma activa.
- Publicar en redes sociales: Subir fotos sonriendo en una parrillada familiar, viajando o participando en actividades físicas mientras afirmas simultáneamente que sufres de un dolor severo es una forma segura de reducir el valor de tu caso.
- Dar una declaración grabada demasiado pronto: Los liquidadores de seguros están entrenados para hacer preguntas abiertas y engañosas en las primeras etapas del caso, antes de que conozcas el alcance total de tus lesiones.
Conclusión
Ahora que conoces qué factores afectan el valor de un caso de lesiones personales, ten en cuenta que intentar determinar por tu cuenta cuánta compensación debes solicitar es la receta perfecta para dejar dinero sobre la mesa. Un abogado con experiencia en lesiones personales sabe cómo calcular meticulosamente tus necesidades médicas futuras, combatir a las aseguradoras, y hacer todo lo posible para obtener honorarios y beneficios correspondientes.

